A lo largo de nuestra vida, todos nos hemos podido dar cuenta de que la relación que existe entre las emociones y la creatividad es de ida y vuelta. Las emociones afectan a la creatividad y la creatividad modifica nuestras emociones, interactúan mediante un proceso simbiótico que nos ayudan a crear desde visiones muy diferentes a la hora de solucionar un problema, sin duda, cada emoción hace que tengamos una visión diferente de un mismo inconveniente. Las emociones forman parte de nosotros e influyen en todos los procesos creativos. Pero exactamente cómo impactan las emociones en la creatividad. Pues bien, el mundo emocional funciona como desencadenante primario de la creatividad, que ésta está basada en los sentimientos de las personas. Por lo tanto, una de las líneas sobre las que podemos trabajar para conseguir acrecentar la creatividad es sin duda el emocional.
La emoción hace referencia a la cualidad subjetiva o sensación subyacente a una determinada experiencia; y se relaciona con los sentimientos, el afecto y con el estado de ánimo. Las emociones son reacciones automáticas, innatas e inconscientes que experimentamos ante un estímulo interno o externo. Son muy intensas, cortas en el tiempo y anteceden a los sentimientos. Todas ellas tienen una función. Con nuestro pensamiento damos una interpretación a lo que nos está ocurriendo y generar sentimientos.
El impacto de las emociones en la creatividad implica saber que las emociones facilitan la creatividad, pues según la capacidad que poseamos de interiorizar las emociones realizaremos más conexiones ventajosas para la creación de productos nuevos. La creatividad basada en las emociones comprende la capacidad de las personas para aportar propuestas creativas desde su experiencia previa y vital, su personalidad y su forma de sentir e interpretar las emociones, permitiéndole solucionar situaciones diferentes.

La creatividad y la innovación significan cambio y movimiento. Y para cambiar, una dosis de inconformismo resulta absolutamente imprescindible. Aquellas personas que no sienten la necesidad de transformar y transformarse difícilmente emprenderán conductas que desemboquen en la innovación. Para crear hay que imaginar lo que podría ser y no es. Y se imaginan y recrean nuevas realidades cuando no nos sometemos a lo conocido, cuando nos rebelamos.
Las emociones y su manejo no sólo nos influyen a la hora de crear algo individualmente sino también al trabajar en equipo, ya que la forma en la que nos relacionemos con los demás afectará al resultado final. Así que, también es importante hablar del cómo impactan las emociones a la creatividad desde la colectividad y el trabajo en equipo. Para incentivar una cultura de la innovación hay que reconocer que el pensamiento creativo imagina y recrean nuevas realidades, nace cuando no nos sometemos a lo conocido, cuando nos rebelamos. Puede surgir del esfuerzo individual pero principalmente de la colaboración, del trabajo en equipo, de combinar las ideas de las personas y de gestionar con sabiduría las emociones. Así que, el estar en contacto con tus emociones te ayudara a ser más empático y a poder compartir con tu equipo de trabajo de una mejor manera y así desarrollar soluciones más creativas e innovadoras,


